NUEVA YORK,EE.UU./DIARIO DE SALUD.- Un número creciente de empleadores de Estados Unidos prevé dejar de cubrir en sus planes de salud los populares medicamentos GLP-1 para bajar de peso durante 2027, en momentos en que las compañías afrontan un nuevo aumento de los gastos médicos.
Alrededor del 14 % de los empleadores consultados ya retiraron o planean retirar esos fármacos de su cobertura el próximo año, según una encuesta publicada por Business Group on Health, organización que representa a grandes empleadores en asuntos relacionados con políticas sanitarias y beneficios laborales.
Los costos sanitarios volverían a acelerarse
La encuesta estima que los costos de atención médica para los empleadores aumentarán un 9,2 % en 2027 si las compañías no introducen medidas para controlar el gasto. La cifra supera el incremento del 8,5 % previsto para 2026.
Al mismo tiempo, cerca de dos tercios de las empresas consultadas informaron un aumento en la utilización de medicamentos GLP-1.
Entre estos tratamientos se encuentran Wegovy, de Novo Nordisk, y Zepbound y Foundayo, de Eli Lilly. Este tipo de medicamentos imita la acción de una hormona que contribuye a prolongar la sensación de saciedad y, de esa manera, favorece la pérdida de peso.
Reuters señala que, según los precios de lista publicados por los fabricantes, Zepbound cuesta 499 dólares mensuales, mientras que Wegovy alcanza los 1.349,02 dólares al mes.
La cobertura de los GLP-1 pierde terreno
La proporción de empleadores que ofrecen cobertura para medicamentos GLP-1 destinados específicamente a la pérdida de peso cayó del 72 % en 2025 al 60 % en 2026.
Brenna Shebel, vicepresidenta de Business Group on Health, indicó que la mayoría de las compañías que todavía cubren estos tratamientos no han observado hasta ahora una reducción suficiente en los costos asociados con enfermedades vinculadas a la obesidad, como la diabetes o la apnea del sueño.
La presidenta de la organización, Ellen Kelsay, señaló que el escenario supone una dificultad creciente para las empresas a la hora de elaborar presupuestos y hacer previsiones sobre sus gastos médicos. El grupo atribuye la presión financiera al incremento de los costos hospitalarios y farmacéuticos, así como a cambios en las políticas sanitarias.
Ante esta situación, algunas compañías están impulsando un mayor uso de biosimilares de menor costo, limitando la cobertura de medicamentos complejos o especializados y evaluando modelos alternativos para gestionar sus beneficios farmacéuticos.
Los medicamentos representan una cuarta parte del gasto sanitario
Los costos farmacéuticos representan actualmente cerca del 25 % del gasto sanitario de los empleadores y se espera que aumenten otro 12 % en 2027, el mismo ritmo proyectado para el año anterior.
La encuesta incluyó compañías con plantillas que van desde menos de 5.000 trabajadores hasta organizaciones con más de 100.000 empleados.
Más allá de los tratamientos para adelgazar, el cáncer continúa siendo la enfermedad señalada con mayor frecuencia como factor de presión sobre los presupuestos sanitarios empresariales. Un 70 % de las compañías lo identificó entre sus principales impulsores de costos, frente al 58 % registrado en 2025.
Las enfermedades musculoesqueléticas y cardiovasculares ocuparon los siguientes lugares, en parte debido al creciente uso de terapias más complejas para tratarlas.
El retroceso en la cobertura de los medicamentos para perder peso refleja así el dilema de los empleadores estadounidenses: mantener el acceso a tratamientos cuya demanda continúa creciendo mientras intentan contener un gasto sanitario que, según las previsiones, volverá a acelerarse en 2027.
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