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LONDRES, REINO UNIDO/ DIARIO DE SALUD.— Los inversores reaccionaron con desconfianza ante los informes sobre una posible fusión entre AstraZeneca y la estadounidense Bristol Myers Squibb, una operación que podría crear uno de los mayores grupos farmacéuticos del mundo.

Las acciones de AstraZeneca cerraron el lunes 3 de agosto con una caída cercana al 9 %, su mayor retroceso diario desde 2020. 

Los títulos de Bristol Myers también bajaron, aunque menos de un 1 % durante las primeras operaciones en Estados Unidos.

Una fuente conocedora del proceso confirmó que las compañías habían mantenido conversaciones preliminares. Sin embargo, Reuters no pudo determinar si esas negociaciones continuaban activas al momento de su publicación. El Financial Times fue el primer medio en informar sobre los contactos.

AstraZeneca declinó comentar sobre la información y Bristol Myers no respondió inmediatamente a las solicitudes de declaraciones. Por tanto, hasta el 4 de agosto de 2026 no se ha anunciado una oferta formal, una estructura de pago ni un acuerdo definitivo.

Una compañía cercana a los US$400.000 millones

Al cierre del mercado del viernes anterior, AstraZeneca tenía una capitalización bursátil aproximada de 264.000 millones de dólares, mientras que Bristol Myers estaba valorada en unos 133.000 millones.

La suma situaba su valor combinado cerca de los 397.000 millones de dólares. Una eventual integración crearía la cuarta farmacéutica más valiosa del mundo por capitalización de mercado y, según las estimaciones citadas por Reuters, la mayor por ingresos.

También sería una de las mayores operaciones de fusiones y adquisiciones de la historia del sector, además de la primera gran combinación entre farmacéuticas globales desde 2020.

¿Por qué los accionistas recibieron mal la noticia?

La reacción negativa estuvo relacionada principalmente con las dudas sobre lo que AstraZeneca ganaría con una operación de semejante tamaño.

La compañía británica ha experimentado un fuerte crecimiento durante los 14 años de Pascal Soriot como director ejecutivo. Su cartera de medicamentos en desarrollo es considerada por algunos inversores más sólida y menos expuesta a vencimientos inmediatos de patentes que la de Bristol Myers.

Lucy Coutts, directora de inversiones de JM Finn y representante de una entidad accionista de AstraZeneca, consideró que el beneficio más evidente sería acelerar la presencia comercial de la farmacéutica en Estados Unidos. También sostuvo que los accionistas de Bristol Myers podrían ser los principales beneficiados.

Markus Manns, gestor de cartera de Union Investment, afirmó que la posible operación “no tiene sentido estratégico ni financiero” y advirtió que podría alterar el funcionamiento de una empresa bien gestionada y con una cartera de investigación completa.

Manns comparó incluso la propuesta con un “momento de privatización de la FIFA”, en referencia a un plan posteriormente abandonado para vender una participación vinculada al Mundial. La frase fue una analogía crítica del inversor, no la descripción de un modelo empresarial aplicable a la industria farmacéutica.

Estados Unidos, el principal atractivo

Uno de los argumentos favorables sería la posibilidad de ampliar rápidamente el peso de AstraZeneca en Estados Unidos, su mayor mercado.

La farmacéutica completó en 2026 su cotización directa en la Bolsa de Nueva York y ha realizado inversiones multimillonarias para ampliar su capacidad de investigación y fabricación en territorio estadounidense. Su objetivo es alcanzar 80.000 millones de dólares en ingresos anuales para 2030.

AstraZeneca generó cerca de 59.000 millones de dólares en 2025 y pretende obtener en Estados Unidos aproximadamente la mitad de los ingresos proyectados para 2030.

Bristol Myers posee una concentración mucho mayor en ese mercado. La compañía registró ingresos globales de 48.194 millones de dólares en 2025, de los cuales 33.279 millones procedieron de Estados Unidos, alrededor del 69 % del total.

Una adquisición permitiría a AstraZeneca incorporar esa estructura comercial, aunque algunos accionistas cuestionan la necesidad de sacrificar crecimiento orgánico para conseguirlo.

Dos grandes carteras de oncología

Una posible combinación también uniría dos de las principales carteras mundiales de investigación y tratamiento contra el cáncer.

Los medicamentos oncológicos generaron alrededor de 25.000 millones de dólares para AstraZeneca en 2025, casi la mitad de sus ventas. En Bristol Myers, la oncología representó más del 40 % de los ingresos durante el primer semestre de 2026.

La coincidencia entre sus productos también podría convertirse en un obstáculo. Opdivo, de Bristol Myers, e Imfinzi, de AstraZeneca, pertenecen al campo de las inmunoterapias contra el cáncer y compiten en algunas áreas de tratamiento.

Andre Barlow, abogado especializado en competencia, consideró probable que las autoridades estadounidenses examinen las coincidencias entre medicamentos comercializados y productos en fases avanzadas de investigación. Una operación podría requerir la venta de determinados activos para obtener aprobación regulatoria.

El problema de las patentes de Bristol Myers

Bristol Myers afronta una reducción de los ingresos procedentes de varios medicamentos antiguos debido a la entrada de competidores genéricos.

Revlimid, utilizado frente a determinados cánceres de la sangre, ya perdió parte de su protección. Opdivo y el anticoagulante Eliquis podrían enfrentarse a la pérdida de exclusividad hacia 2028.

En 2025, la cartera tradicional de Bristol Myers cayó un 15 %, hasta los 21.785 millones de dólares, mientras que su grupo de productos de crecimiento aumentó un 17 %, hasta 26.409 millones.

Una integración podría ayudar a repartir el impacto de esas expiraciones y generar ahorros operativos. También permitiría combinar capacidades en oncología, neurociencia, hematología, enfermedades cardiovasculares y terapias celulares.

No obstante, los críticos consideran que una operación de esta magnitud podría reducir la agilidad de AstraZeneca, complicar la toma de decisiones y provocar recortes o reorganizaciones en investigación y desarrollo.

Un rumor con efectos inmediatos

La caída bursátil muestra que el mercado percibe más riesgos que ventajas inmediatas para AstraZeneca.

Aunque una combinación permitiría alcanzar una escala global sin precedentes, la empresa británica tendría que explicar cómo financiaría la transacción, qué activos conservaría, qué ahorros obtendría y cómo evitaría que la integración debilitara su cartera de innovación.

Por ahora, el escenario continúa siendo hipotético. Las compañías mantuvieron conversaciones, pero no existe evidencia pública de que hayan llegado a un acuerdo o de que las negociaciones sigan en marcha.

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