Brasil y Marruecos empataron a uno en el primer duelo de gigantes del Mundial el 13 de junio, en el que la selección africana confirmó su potencial, al tiempo que puso de manifiesto las conocidas debilidades de su rival en un estadio de Nueva York/Nueva Jersey que registró un lleno total.
Ismael Saibari adelantó merecidamente a Marruecos en la primera parte, antes de que Vinicius Jr. protagonizara una jugada brillante para restablecer la igualdad, asegurando así el reparto de puntos en el partido inaugural del Grupo C.
Para Marruecos, semifinalista en el Mundial de 2022, la actuación supuso una prueba más de que puede plantar cara a las potencias tradicionales del fútbol.
Sin embargo, el equipo de Carlo Ancelotti se quedó con algunas preguntas por responder tras una actuación descoordinada en la que se vio repetidamente superado por el ritmo y el movimiento de sus rivales.
Marruecos tuvo un comienzo más brillante, moviendo el balón con paciencia por las bandas y creando peligro desde el principio a través de Achraf Hakimi y Bilal El Khannouss, mientras que Brasil buscaba el contraataque.
El equipo marroquí atravesó repetidamente el centro del campo brasileño con una facilidad alarmante, dejando al descubierto huecos entre líneas, mientras el joven Ayyoub Bouaddi hacía gala de su talento.
Entre imprecisiones y pérdidas, Brasil pasó sustos
La primera ocasión de Brasil llegó en el minuto 14, pero Igor Thiago no supo aprovecharla y falló en su remate de cabeza.
Siete minutos más tarde, quedaron al descubierto las debilidades defensivas del pentacampeón del mundo.
Lucas Paquetá perdió el balón en el centro del campo, lo que permitió a Brahim Díaz habilitar a Saibari, mientras los centrales Marquinhos y Gabriel se quedaban clavados.
Alisson agravó el error con una salida a destiempo, y Saibari levantó con calma el balón por encima del portero para dar la ventaja a Marruecos.
Brasil siguió teniendo dificultades para hacer frente a la intensidad y la organización de Marruecos, aunque los africanos no lograron traducir su superioridad en más goles.
En cambio, bastó un momento de genialidad de Vinicius para que Brasil empatara en el minuto 32.
Tras recibir un pase de Bruno Guimaraes en el borde izquierdo del área, se internó hacia dentro con la derecha y lanzó un disparo imparable que se coló por la escuadra.
Brasil estuvo a punto de completar la remontada al filo del descanso, pero Yassine Bounou reaccionó con rapidez para detener la acrobática chilena de Paquetá.
Identificando las grietas
El centrocampista Fabinho y el defensa Danilo sustituyeron a Casemiro y Roger Ibáñez, que habían tenido una primera parte desastrosa, lo que dio a Brasil algo más de control en el partido en la segunda parte.
El equipo sudamericano subió una marcha, mostrando más serenidad y obligando a Marruecos a defenderse más, aunque le costó crear ocasiones claras hasta el minuto 78, cuando Raphinha recibió un centro de Vinicius.
El partido perdió intensidad, ya que ambos equipos evitaron en gran medida correr riesgos. Brasil recuperó algo de energía en los últimos minutos y estuvo a punto de marcar por medio de Matheus Cunha, pero siguió sin mostrar su habitual dominio.
Ambos equipos confían en sus posibilidades de terminar primeros del grupo y conseguir un emparejamiento potencialmente más favorable en la fase eliminatoria.
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