Rusia organizó un modesto desfile del 9 de mayo, Día de la Victoria, dejando fuera del acto el equipamiento militar pesado, como tanques y misiles, ante la posible amenaza de un ataque ucraniano. Mientras el conflicto avanza, el presidente Vladimir Putin motivó a los soldados rusos y criticó la posición de la OTAN frente a la guerra. En las calles, sin embargo, crece el descontento por la prolongación del conflicto, mientras las negociaciones de paz permanecen estancadas.

Check Also

Elecciones Bosnia: Trump y el otro foco inédito de choque entre EE. UU. y la UE

En la calle Emerika Bluma, a orillas del río Miljacka de Sarajevo, un imponente inmueble s…