El secretario de Educación Pública, Mario Delgado, durante una rueda de prensa este lunes, en el Palacio Nacional de Ciudad de México. EFE/ Sáshenka Gutiérrez
CIUDAD DE MÉXICO/ DIARIO DE SALUD.- México restringirá a partir del próximo 3 de noviembre el uso de teléfonos celulares y otros dispositivos con pantalla durante la jornada escolar en las escuelas primarias y secundarias del país, como parte de una política nacional orientada a regular la relación de niños y adolescentes con estas tecnologías.
La medida fue acordada por el Gobierno federal y las autoridades educativas de las 32 entidades federativas a través del Consejo Nacional de Autoridades Educativas (Conaedu).
Los estudiantes podrán llevar sus teléfonos a los centros educativos, pero deberán mantenerlos guardados durante la jornada, tanto en las clases como en los recreos, con excepciones previstas para situaciones de emergencia o circunstancias particulares.
El secretario de Educación Pública, Mario Delgado, resumió que en los niveles de primaria y secundaria estos dispositivos no podrán utilizarse durante el horario escolar.
La presidenta Claudia Sheinbaum explicó, por su parte, que los alumnos podrán conservar el teléfono dentro de sus mochilas, pero no utilizarlo normalmente mientras permanezcan en la escuela.
Más de medio millón de docentes participaron en consulta
La decisión estuvo precedida por una consulta nacional realizada por la Secretaría de Educación Pública (SEP) entre docentes de educación básica.
De acuerdo con cifras oficiales, participaron 565,396 maestros y el 81 % se manifestó a favor de establecer lineamientos y reglas para garantizar un uso seguro y con fines pedagógicos de celulares, pantallas y otros dispositivos digitales.
La consulta también permitió identificar problemas que los docentes relacionan con la presencia de estos equipos en las escuelas.
El 40 % consideró que los celulares dificultan mantener la atención de los estudiantes, mientras el 38 % señaló que interrumpen las actividades escolares.
Otro 34 % indicó que favorecen el abandono de espacios de convivencia y el 38.7 % advirtió que conflictos originados en las redes sociales terminan trasladándose a las aulas y otros espacios escolares.
Estos porcentajes reflejan las opiniones recogidas entre los docentes participantes y no deben interpretarse por sí solos como mediciones clínicas de los efectos causados por los teléfonos.
Uso diferente en bachillerato y universidades
La regulación no será idéntica para todos los niveles educativos.
En educación media superior, cada plantel deberá establecer acuerdos sobre las restricciones necesarias para promover un uso responsable y con propósitos pedagógicos.
Las universidades, en cambio, conservarán capacidad para establecer sus propias políticas sobre dispositivos y ciudadanía digital.
La política para primaria y secundaria contempla un período previo a su entrada en vigor durante el cual se desarrollarán reuniones con docentes y familias para explicar las nuevas disposiciones.
El acuerdo nacional deberá formalizar los criterios que seguirán los centros educativos para aplicar las restricciones.
México llevaba meses preparando la regulación
La discusión nacional sobre celulares y pantallas en las escuelas comenzó antes del anuncio definitivo.
A principios de septiembre, la SEP informó que trabajaba con las autoridades educativas estatales para alcanzar un acuerdo nacional sobre el acceso y utilización de dispositivos digitales dentro de los centros educativos.
El proceso incluyó foros regionales y consultas sobre los efectos que el uso de las tecnologías puede tener en el aprendizaje, la convivencia y el bienestar de niños y adolescentes.
Días antes del anuncio, Sheinbaum ya había adelantado públicamente que el objetivo no era impedir que los menores poseyeran teléfonos, sino limitar su utilización dentro de las escuelas.
La mandataria argumentó que los dispositivos pueden convertirse en una fuente de distracción durante las clases y desplazar la interacción entre compañeros durante los recreos.
Debate internacional sobre celulares en las escuelas
La decisión mexicana se incorpora a una discusión que se desarrolla en numerosos sistemas educativos sobre cómo equilibrar los beneficios de la tecnología con sus posibles efectos sobre la atención, el aprendizaje y la convivencia.
Según datos de la Unesco citados por EFE, 114 sistemas educativos cuentan actualmente con prohibiciones nacionales sobre teléfonos móviles en las escuelas, equivalentes al 58 % de los países considerados, frente al 24 % registrado en 2023.
La Unesco reconoce que la tecnología puede contribuir al aprendizaje, pero ha defendido que los teléfonos inteligentes dentro del aula deberían utilizarse cuando exista una finalidad educativa claramente definida.
En México, las nuevas disposiciones buscarán precisamente diferenciar el acceso a la tecnología de su utilización indiscriminada durante la jornada escolar.
La implementación comenzará el 3 de noviembre de 2026 en las escuelas primarias y secundarias, mientras que los niveles educativos superiores dispondrán de esquemas de regulación diferentes.
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