Kirill Zykov / Sputnik
SANTO DOMINGO, RD/ DIARIO DE SALUD.- Lo que durante años fue considerado un simple pasatiempo sedentario hoy comienza a ser observado por la medicina deportiva con creciente preocupación. Los esports, o deportes electrónicos, están dejando al descubierto una realidad poco visible: competir frente a una pantalla también puede deteriorar el cuerpo humano.
Especialistas de la Mayo Clinic alertan que jugadores profesionales y amateurs enfrentan exigencias físicas y cognitivas comparables a las de otras disciplinas competitivas, aunque con riesgos distintos y menos reconocidos.
“Los esports son extremadamente exigentes”, afirmó Jane Konidis, quien explicó que algunos jugadores avanzados pueden ejecutar entre 500 y 600 acciones por minuto utilizando teclado, ratón o mandos de control.
La especialista sostiene que este ritmo constante favorece lesiones por sobreuso, fatiga muscular y trastornos articulares, incluso sin contacto físico ni actividad atlética convencional.
Uno de los problemas más frecuentes es la fatiga visual. Un estudio publicado en la revista científica BMJ Open Sport & Exercise Medicine señala que hasta el 56 % de los jugadores competitivos presenta síntomas como irritación ocular, visión borrosa, cefaleas y cansancio extremo en los ojos.
Los expertos explican que el principal detonante es la exposición prolongada a pantallas sin pausas adecuadas, especialmente durante entrenamientos intensivos o torneos de larga duración.
Ante este escenario, los médicos recomiendan aplicar la llamada regla 20-20-20: cada 20 minutos apartar la vista de la pantalla y observar un objeto ubicado a unos seis metros de distancia durante al menos 20 segundos.
janiecbros / Gettyimages.ru
Pero los ojos no son los únicos afectados
Los movimientos repetitivos realizados durante horas pueden desencadenar dolor en muñecas, manos, codos y hombros. Entre las lesiones más reportadas aparecen el síndrome del túnel carpiano, tendinitis y la llamada tendinopatía del extensor común, conocida popularmente como “codo de tenista” o “codo de jugador”.
A esto se suma el impacto postural. Permanecer sentado durante extensas jornadas puede provocar dolor lumbar, tensión cervical y debilidad muscular en la zona glútea, condición denominada “amnesia glútea” o síndrome del glúteo muerto.
Los especialistas recomiendan pausas frecuentes, ejercicios de movilidad, actividad física fuera del entorno de juego y calentamientos específicos para manos y extremidades superiores antes de cada sesión.
Otro de los puntos que preocupa a la comunidad médica es el impacto del uso intensivo de pantallas sobre el sueño y la salud mental.
La exposición continua a luz azul puede alterar los ritmos circadianos y afectar la calidad del descanso, especialmente en competidores que participan en torneos internacionales con cambios de horario constantes.
Imagen ilustrativa/ 123RF
Asimismo, algunos jugadores presentan síntomas asociados a ansiedad, depresión y agotamiento emocional, mientras el sedentarismo extremo incrementa el riesgo de trastornos metabólicos y cardiovasculares.
Incluso se han documentado casos poco frecuentes de tromboembolismo venoso vinculados a sesiones extremas de videojuegos, fenómeno conocido como “trombosis del jugador”.
“Los casos reportados suelen corresponder a personas con adicción a los videojuegos que permanecieron sentadas durante cuatro o cinco días consecutivos”, explicó Konidis.
La especialista subrayó que los atletas de esports necesitan evaluaciones médicas adaptadas a sus condiciones específicas, enfocadas principalmente en visión, movimientos finos y salud musculoesquelética.
Todas las canciones e himnos de la Copa Mundial a través de los años
Trending on Billboard La Copa Mundial se inauguró en 1930, pero no fue hasta 1990 que la F…





