
Hace un año, el Gobierno libanés anunció el inicio del desarme de Hezbolá y prometió que el Estado recuperaría el monopolio de las armas, pero doce meses después el proceso sigue bloqueado. Hezbolá no ha entregado su arsenal y rechaza cualquier desarme impuesto desde el exterior. La guerra con Israel ha debilitado su posición y la presión sigue marcando la situación sobre el terreno. Nuestra corresponsal, Ethel Bonet, nos amplió la información.
¿Por qué la violencia armada sigue siendo un problema grave en Sudáfrica?
Sudáfrica enfrenta desde hace años altos niveles de violencia armada y una de las tasas de…





