
Después de dos días de violencia en la capital norirlandesa, vehículos reducidos a cenizas y viviendas ennegrecidas por el fuego pueden apreciarse en algunas calles de Belfast. Algunas familias han perdido sus hogares, al menos 12 policías resultaron heridos y 16 personas han sido detenidas, según reportó el secretario de Estado para Irlanda del Norte, Hilary Benn, quien calificó los hechos como «vandalismo racista». Lo analizamos con Gabriel Puricelli Yáñez, sociólogo, coordina el Programa de Política Internacional del Laboratorio de Políticas Públicas en Buenos Aires.
La FDA aprueba un nuevo tratamiento para combatir una amenaza creciente en animales
Carl Court / Gettyimages WASHINGTON,EE.UU./ DIARIO DE SALUD.- Las autoridades sanitar…





