Imagen ilustrativaDavid W Cerny / Reuters
NUEVA YORK,EE.UU./ DIARIO DE SALUD.- La revolución terapéutica impulsada por medicamentos como Ozempic y Mounjaro podría estar entrando en una nueva etapa.
Un estudio presentado durante las Sesiones Científicas de la Asociación Americana de la Diabetes (ADA) y publicado simultáneamente en la revista médica The Lancet revela que una nueva molécula oral denominada elecoglipron logró mejorar significativamente el control de la glucosa y favorecer la pérdida de peso en personas con diabetes tipo 2.
El avance podría representar un cambio importante para millones de pacientes que actualmente dependen de inyecciones semanales o de formulaciones orales sujetas a estrictas condiciones de administración.
Hasta ahora, la mayoría de los agonistas del receptor GLP-1 disponibles en el mercado requieren ser inyectados o consumidos bajo protocolos específicos, como tomarlos en ayunas y evitar alimentos o bebidas durante un período determinado para garantizar su absorción adecuada.
Elecoglipron busca superar esas limitaciones. Al tratarse de una molécula pequeña no peptídica, tiene el potencial de ofrecer una administración más sencilla y flexible, facilitando la adherencia al tratamiento y ampliando el acceso a este tipo de terapias.
Resultados clínicos que llaman la atención
El ensayo clínico fue financiado por AstraZeneca y se desarrolló en nueve países con la participación de 406 adultos diagnosticados con diabetes tipo 2.
Los participantes fueron distribuidos en distintos grupos para evaluar varias dosis del medicamento frente a un grupo placebo. Tras 26 semanas de seguimiento, los investigadores observaron mejoras significativas en todos los grupos tratados con elecoglipron.
Uno de los resultados más relevantes estuvo relacionado con la hemoglobina glicosilada (HbA1c), uno de los principales indicadores utilizados para evaluar el control de la diabetes a largo plazo.
Según el estudio, hasta el 89,6 % de los pacientes tratados con elecoglipron logró reducir sus niveles de HbA1c por debajo del 7 %, considerado por las principales guías clínicas internacionales como el objetivo terapéutico estándar para disminuir el riesgo de complicaciones cardiovasculares, renales y metabólicas.
En comparación, apenas una cuarta parte de los pacientes que recibieron placebo alcanzó ese nivel de control glucémico.
La pérdida de peso sigue siendo una ventaja clave
Además del control metabólico, el medicamento mantuvo uno de los efectos más valorados de la familia GLP-1: la reducción del peso corporal.
Los resultados mostraron que el 72,3 % de los participantes que completaron el tratamiento perdió al menos un 5 % de su peso corporal, frente al 20,2 % observado en el grupo placebo.
Este efecto se atribuye principalmente a la capacidad de estos fármacos para regular el apetito, aumentar la sensación de saciedad y reducir la ingesta calórica.
Para la doctora Vanita Aroda, directora de Investigación Clínica en Diabetes de Mass General Brigham, en Boston, y autora principal del estudio, los hallazgos representan una prueba de que la próxima generación de terapias orales puede ofrecer beneficios comparables a los tratamientos inyectables.
“Hasta la fecha, las terapias GLP-1 se han limitado en gran medida a formulaciones inyectables o péptidos orales, cada uno con restricciones inherentes de administración y dosificación”, explicó Aroda.
La especialista añadió que los resultados demuestran que los tratamientos orales de nueva generación “pueden ser igual de eficaces para los pacientes con diabetes, superando al mismo tiempo las limitaciones tradicionales”.
Una posible respuesta a los problemas de acceso
Los investigadores destacaron que el desarrollo de medicamentos orales responde también a una necesidad creciente de los sistemas sanitarios, que enfrentan dificultades para satisfacer la elevada demanda mundial de tratamientos inyectables para diabetes y obesidad.
La posibilidad de fabricar comprimidos convencionales a gran escala, sin requerimientos complejos de almacenamiento o cadena de frío, podría facilitar una distribución más amplia y reducir algunas barreras de acceso.
En cuanto a la seguridad, los efectos adversos observados fueron similares a los reportados con otros agonistas GLP-1 en desarrollo, predominando molestias gastrointestinales leves y transitorias durante las primeras fases del tratamiento.
Aunque serán necesarios estudios adicionales de fase avanzada para confirmar estos resultados y evaluar su desempeño a largo plazo, los datos presentados sitúan a elecoglipron como uno de los candidatos más prometedores dentro de la nueva generación de terapias orales para diabetes y obesidad.
“Estudios como estos son esenciales para perfeccionar los enfoques existentes y garantizar que los avances científicos se traduzcan en una atención más segura y eficaz para las personas que viven con diabetes”, concluyó Aroda.
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