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Mike Doustdar, CEO de Novo, está en busca de nuevos usos para sus fármacos Ozempic y Wegovy 

SANTO DOMINGO, RD/ DIARIO DE SALUD.- Durante los últimos años, Ozempic y Wegovy se han convertido en dos de los medicamentos más conocidos del mundo.

Inicialmente desarrollados para controlar la diabetes tipo 2 y posteriormente aprobados para el tratamiento de la obesidad, ambos fármacos han transformado el mercado global de la salud metabólica y han convertido a Novo Nordisk en una de las compañías farmacéuticas más valiosas del planeta.

Sin embargo, para el director ejecutivo de la empresa, el futuro de estos tratamientos podría extenderse mucho más allá de la pérdida de peso.

Durante una entrevista concedida en el marco del congreso de la Asociación Americana de Diabetes (ADA), celebrado en Nueva Orleans, Mike Doustdar sugirió que la semaglutida podría desempeñar un papel relevante en uno de los campos más prometedores y competitivos de la medicina moderna: la longevidad.

«Si es cierto que la semaglutida, como molécula, frena en gran medida esas dolencias, entonces quizá, nos agrade o no, ya nos encontramos en cierta medida inmersos en una carrera por la longevidad», afirmó Doustdar.

Lo que los científicos están observando

La hipótesis surge a partir de diversos estudios que sugieren que los beneficios de la semaglutida podrían extenderse más allá de la reducción del peso corporal.

Según datos presentados por Novo Nordisk, algunos efectos protectores sobre órganos como el corazón, el hígado y los riñones parecen manifestarse incluso antes de que los pacientes experimenten una pérdida significativa de peso.

Este hallazgo ha despertado interés entre investigadores que intentan comprender si los medicamentos GLP-1 podrían influir en mecanismos biológicos relacionados con el envejecimiento y las enfermedades crónicas asociadas a la edad.

«Nos encontramos en un punto intermedio entre comprenderlo plenamente y, por supuesto, investigarlo», reconoció el ejecutivo.

Una industria que mira más allá del peso

La idea de utilizar medicamentos para la obesidad como herramientas para prevenir enfermedades relacionadas con el envejecimiento ha ganado fuerza en los últimos años.

Expertos en metabolismo consideran que la inflamación crónica, la resistencia a la insulina y los trastornos cardiovasculares forman parte de los procesos biológicos que aceleran el deterioro asociado al envejecimiento.

Por ello, los fármacos que actúan sobre estas vías podrían tener aplicaciones futuras mucho más amplias.

Novo Nordisk ya ha comenzado a generar evidencia preliminar en esta dirección.

Durante la conferencia de la ADA, investigadores de la compañía presentaron datos que sugieren que la semaglutida podría reducir la edad biológica de órganos como el corazón y los riñones, medida mediante relojes biológicos basados en proteínas.

Aunque los resultados no demuestran que el medicamento ralentice directamente el envejecimiento, sí sugieren posibles efectos sobre procesos biológicos vinculados a la salud a largo plazo.

La presión de los inversionistas y la competencia

Las declaraciones de Doustdar llegan en un momento particularmente sensible para la farmacéutica danesa.

A pesar del éxito comercial de Ozempic y Wegovy, algunos inversionistas han expresado preocupación por la elevada dependencia de Novo Nordisk de dos áreas principales: diabetes y obesidad.

Actualmente, más del 90 % de los ingresos de la empresa provienen de estas categorías terapéuticas.

La situación contrasta con la de competidores como Eli Lilly and Company, cuya cartera incluye tratamientos en oncología, inmunología, neurología y otras especialidades, recoge el periódico digital Diario de Salud

Además, Lilly ha ganado terreno en el mercado gracias a nuevos medicamentos que muestran resultados cada vez más competitivos.

La amenaza de la retatrutida

Uno de los principales desafíos para Novo Nordisk proviene precisamente de Eli Lilly.

Recientemente, la compañía presentó resultados clínicos que mostraron que su fármaco experimental retatrutida permitió a algunos pacientes perder hasta un 28 % de su peso corporal tras 80 semanas de tratamiento.

La cifra supera los resultados observados hasta ahora con CagriSema, el candidato de nueva generación desarrollado por Novo Nordisk.

Las preocupaciones sobre la capacidad competitiva de la empresa han impactado incluso en los mercados financieros.

Durante 2026, las acciones de Novo Nordisk han acumulado pérdidas cercanas al 15 %, reflejando la incertidumbre de algunos inversionistas sobre su posición futura en el mercado de la obesidad.

Más allá de la diabetes y la obesidad

Doustdar aseguró que la compañía está incentivando a sus equipos científicos a explorar nuevas aplicaciones para los medicamentos GLP-1.

La estrategia consiste en identificar enfermedades en las que estos tratamientos puedan aportar beneficios más allá del control metabólico.

«La reducción de peso puede acabar convirtiéndose en sólo un apéndice de un propósito diferente», señaló.

La visión coincide con declaraciones previas del presidente de Novo Nordisk, Lars Rebien Sørensen, quien ha mencionado áreas potenciales como la inflamación, la psoriasis y el dolor articular.

¿Llegará Novo Nordisk a la medicina estética?

Uno de los aspectos más llamativos de la entrevista fue la apertura mostrada por Doustdar hacia sectores tradicionalmente alejados del negocio principal de la empresa.

Consultado sobre posibles inversiones en áreas relacionadas con el cuidado de la piel, la caída del cabello y otras afecciones vinculadas con la apariencia física, respondió de forma contundente.

La respuesta refleja una tendencia creciente dentro de la industria farmacéutica, donde las fronteras entre salud metabólica, envejecimiento saludable y medicina estética comienzan a difuminarse.

Un cambio de paradigma

Durante décadas, los tratamientos médicos estuvieron diseñados principalmente para combatir enfermedades una vez que aparecían.

Ahora, la industria parece orientarse hacia un enfoque más preventivo, centrado en retrasar el deterioro biológico y prolongar los años de vida saludable.

En este nuevo escenario, medicamentos como Ozempic y Wegovy podrían convertirse en mucho más que herramientas para perder peso.

Aunque todavía quedan numerosas preguntas científicas por responder, las declaraciones de Novo Nordisk muestran que la compañía visualiza un futuro en el que los tratamientos metabólicos formen parte de una estrategia más amplia para mejorar la salud, prevenir enfermedades crónicas y, potencialmente, influir en los procesos asociados al envejecimiento.

Para una industria que mueve miles de millones de dólares y para millones de pacientes en todo el mundo, esa posibilidad podría redefinir por completo el significado de los medicamentos contra la obesidad.

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