Consumir más ultraprocesados puede aumentar el riesgo de cáncer de próstata

Consumir más ultraprocesados puede aumentar el riesgo de cáncer de próstata

NUEVA YORK,EE.UU./ DIARIO DE SALUD.- Los alimentos ultraprocesados (AUP) representan más de la mitad de las calorías consumidas actualmente por adultos y jóvenes en Estados Unidos. Datos recientes del Centro Nacional de Estadísticas de Salud de los CDC sitúan la proporción media en el 53,0 % entre los adultos y en el 61,9 % entre personas de 1 a 18 años. 

Dentro de esta categoría se encuentran numerosas bebidas azucaradas, aperitivos envasados, productos de panadería industrial y otras formulaciones elaboradas principalmente con ingredientes refinados y aditivos.

La preocupación científica ha aumentado porque distintos estudios relacionan dietas con alto contenido de ultraprocesados con obesidad, alteraciones metabólicas y algunas enfermedades crónicas, mientras se investigan mecanismos como inflamación, estrés oxidativo y modificaciones de la microbiota. Estas vías ofrecen plausibilidad biológica, pero por sí mismas no demuestran que los AUP provoquen cáncer.

La nueva investigación, publicada en línea el 7 de agosto de 2026 en The American Journal of Medicine, analizó información de 17.024 hombres estadounidenses mayores de 18 años incluidos en la Encuesta Nacional de Examen de Salud y Nutrición (NHANES) entre 2003 y 2023. Hunter Scott y sus colaboradores utilizaron dos recordatorios dietéticos de 24 horas y el sistema de clasificación NOVA para calcular qué proporción de las calorías de cada participante procedía de alimentos ultraprocesados.

Los hombres fueron distribuidos en cuatro grupos, desde quienes obtenían menos de aproximadamente el 20 % de su energía de estos alimentos hasta aquellos que superaban el 44 %. Un dato metodológico importante es que el antecedente de cáncer de próstata fue determinado mediante autorreporte de los participantes, no mediante un nuevo diagnóstico clínico realizado por los investigadores.

Los resultados mostraron que, comparados con los hombres del grupo de menor consumo, quienes integraban conjuntamente los tres grupos superiores presentaban una asociación con cáncer de próstata 29 % mayor, mientras que al combinar los dos grupos de mayor consumo la diferencia alcanzó el 30 %. Después de ajustar por edad, raza y origen étnico, tabaquismo y situación de pobreza, las estimaciones se mantuvieron elevadas, alrededor del 27 % y el 31 %, respectivamente.

En el grupo de consumo más alto se calculó un incremento del 34 %, pero ese resultado aislado no alcanzó significación estadística. Charles H. Hennekens, autor principal y profesor de Medicina y Medicina Preventiva de Florida Atlantic University, señaló que los hallazgos justifican investigaciones observacionales de mayor escala y ensayos capaces de poner a prueba adecuadamente la hipótesis.

La interpretación requiere cautela. 

El trabajo utiliza datos observacionales de NHANES y no establece una relación de causa y efecto ni demuestra que comer ultraprocesados provoque cáncer de próstata. La dieta y los antecedentes de cáncer proceden de información recogida en la encuesta, por lo que no queda establecida con precisión la secuencia temporal entre una exposición alimentaria prolongada y la aparición de la enfermedad.

Además, la alimentación fue estimada mediante solo dos registros de 24 horas y los modelos publicados ajustaron un número limitado de posibles factores de confusión; el estudio empleó además intervalos de confianza del 90 % porque el daño fue preespecificado.

Este contexto es especialmente importante porque una revisión sistemática y metaanálisis publicada en 2024, que reunió seis estudios, no encontró entonces una asociación estadísticamente significativa entre un consumo elevado de ultraprocesados y el riesgo de cáncer de próstata: el riesgo relativo combinado fue de 1,02. Por tanto, el nuevo trabajo aporta una señal que merece investigación, pero todavía no resuelve el debate científico.

El interés sanitario es considerable. La American Cancer Society calcula que en 2026 se producirán alrededor de 333.830 nuevos diagnósticos de cáncer de próstata y 36.320 muertes por esta enfermedad en Estados Unidos. 

A escala mundial, la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer registró 1.467.854 casos y 397.430 muertes en 2022. Timothy De Ver Dye, coautor del estudio y responsable del Departamento de Salud Poblacional de FAU, advirtió además que reducir los ultraprocesados no depende únicamente de decisiones personales, porque existen barreras económicas y de acceso a alimentos más saludables. 

Hennekens considera que los nuevos resultados pueden incorporarse a las recomendaciones generales para favorecer patrones alimentarios más saludables, aunque los propios investigadores reconocen que son necesarios nuevos estudios para determinar si la asociación observada refleja realmente un efecto causal. 

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