
El 30 de julio, más de 60.000 personas según España y 41.000 según Marruecos intentaron cruzar la frontera de Ceuta, tras correr el rumor por redes sociales de que el control fronterizo se había levantado. En su mayoría, jóvenes marroquíes trataron de entrar a nado o por la escollera que une Castillejos con el enclave español. Las autoridades han recuperado más de 90 cuerpos, la cifra más alta registrada en esta frontera. Días después, miles de jóvenes regresaron a Marruecos, donde denuncian violencia policial, imposibilidad de pedir asilo y devoluciones forzosas, mientras familias siguen buscando a sus hijos desaparecidos. Informe de Sofía Catalá Vidal.
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