
La inauguración de la Torre de Jesucristo no solo convierte a la Basílica de la Sagrada Familia en el templo católico más alto del mundo, sino que también promete atraer aún más movimiento, turismo y comercio a la zona de Barcelona en la que se alza. Sin embargo, la construcción del templo continuará con el levantamiento de la fachada principal. Esto implicaría el derribo de varios edificios del sector y el desalojo de numerosos vecinos.
Fiscal retira demanda por supuesto vandalismo en el Memorial Lincoln y contradice a Trump
La fiscal federal del Distrito de Columbia, Jeanine Pirro, retiró una demanda por presunto…





