SANTO DOMINGO, RD/ DIARIO DE SALUD.- El lupus eritematoso sistémico (LES) continúa siendo una enfermedad autoinmune crónica, compleja y sin cura definitiva. Puede afectar varios órganos y presentar manifestaciones muy distintas entre pacientes, lo que convierte su tratamiento en un reto clínico de largo plazo.
Actualmente, las estrategias terapéuticas se enfocan en controlar la actividad de la enfermedad, lograr remisión o baja actividad, prevenir daño orgánico irreversible, reducir brotes y mejorar la calidad de vida.
Pese a los avances científicos, el arsenal aprobado específicamente para LES sigue siendo limitado. DelveInsight señala que las dos terapias aprobadas por la FDA de Estados Unidos específicamente para lupus eritematoso sistémico son BENLYSTA, de GlaxoSmithKline, y SAPHNELO, de AstraZeneca.
BENLYSTA está indicado para pacientes de cinco años o más con LES activo que reciben terapia estándar, y también para nefritis lúpica activa. SAPHNELO está indicado para adultos con LES moderado a severo que reciben terapia estándar.
El tratamiento convencional continúa apoyándose en antiinflamatorios no esteroideos, antipalúdicos, glucocorticoides, inmunosupresores y otras medidas de soporte. Sin embargo, la toxicidad a largo plazo de los esteroides ha impulsado la búsqueda de terapias más dirigidas y con menor carga de efectos adversos.
En ese contexto, DelveInsight estima que el mercado del LES en los principales mercados —Estados Unidos, Alemania, Francia, Italia, España, Reino Unido y Japón— alcanzó unos 3.000 millones de dólares en 2025 y podría crecer a una tasa anual compuesta de 10,4 % hasta 2036.
La cartera de investigación incluye terapias biológicas, moléculas pequeñas orales y tratamientos celulares. Entre los candidatos destacados figuran litifilimab, obinutuzumab, ianalumab, nipocalimab, cenerimod y upadacitinib, además de programas CAR-T dirigidos a pacientes con lupus refractario.
Aparna Thakur, jefa de proyecto de pronósticos en DelveInsight, señaló que moléculas orales como cenerimod, deucravacitinib y upadacitinib reflejan un giro hacia la modulación inmunitaria oral de múltiples vías en el tratamiento del LES.
Litifilimab, de Biogen y Royalty Pharma
Litifilimab, también conocido como BIIB059, es un anticuerpo monoclonal humanizado diseñado para actuar sobre BDCA2, un receptor presente principalmente en células dendríticas plasmocitoides. Su objetivo es reducir la activación de estas células y disminuir la liberación de interferones tipo I y otros mediadores inflamatorios implicados en el lupus.
Biogen evalúa litifilimab en los estudios globales de fase III TOPAZ-1 y TOPAZ-2. La compañía informó que en 2025 completó la inscripción de pacientes en ambos ensayos, cuyos resultados principales se esperan para 2026.
Obinutuzumab, de Roche
Obinutuzumab, comercializado como Gazyva/Gazyvaro, es un anticuerpo monoclonal anti-CD20 diseñado para eliminar células B. Roche informó que la FDA aceptó en abril de 2026 su solicitud suplementaria para evaluar obinutuzumab en lupus eritematoso sistémico. La decisión regulatoria se espera para diciembre de 2026.
La solicitud se basa en el estudio fase III ALLEGORY, en el que obinutuzumab más terapia estándar mostró un beneficio estadísticamente significativo en el criterio SRI-4 a las 52 semanas frente a placebo más terapia estándar. Roche indicó que 76,7 % de los pacientes tratados alcanzó esa respuesta, frente a 53,5 % en el grupo placebo.
La compañía ya cuenta con aprobación de Gazyva/Gazyvaro para adultos con nefritis lúpica en Estados Unidos y la Unión Europea, pero su uso amplio en LES aún está pendiente de decisión regulatoria.
Ianalumab, de Novartis
Ianalumab es un anticuerpo monoclonal dirigido al receptor del factor activador de células B, conocido como BAFF-R. Está diseñado para bloquear esa señal y favorecer la eliminación de células B mediante citotoxicidad celular dependiente de anticuerpos.
El fármaco se evalúa en dos estudios de fase III para LES, SIRIUS-SLE 1 y SIRIUS-SLE 2. Según DelveInsight, Novartis espera resultados principales en 2027 y, si son positivos, podría buscar aprobación regulatoria en 2028.
Nipocalimab, de Johnson & Johnson
Nipocalimab es una terapia inmunoselectiva en investigación que bloquea el receptor neonatal Fc, conocido como FcRn. Al hacerlo, busca reducir anticuerpos IgG patógenos relacionados con enfermedades autoinmunes mediadas por autoanticuerpos.
Johnson & Johnson anunció en marzo de 2026 que la FDA otorgó a nipocalimab designación de vía rápida para el tratamiento de adultos con LES. La empresa indicó que la decisión se apoyó en datos de fase II que mostraron reducción de la actividad de la enfermedad y potencial de ahorro de esteroides.
Leonard Dragone, responsable del área de autoanticuerpos y reumatología de Johnson & Johnson, afirmó que esta designación refleja la importancia de acelerar una terapia inmunoselectiva para una enfermedad con necesidades médicas no cubiertas.
Cenerimod, de Idorsia y Viatris
Cenerimod es un modulador selectivo del receptor S1P1 que se administra como tableta oral diaria. Su objetivo es modular el tráfico de linfocitos y reducir la inflamación mediada por el sistema inmunitario.
Viatris informó que el programa OPUS incluye dos estudios fase III, OPUS-1 y OPUS-2, en pacientes adultos con LES moderado a severo bajo terapia de base. La investigación de cenerimod para LES recibió designación de vía rápida de la FDA.
Upadacitinib, de AbbVie
Upadacitinib, comercializado como RINVOQ, es un inhibidor selectivo de JAK1 aprobado para varias enfermedades inflamatorias inmunomediadas. En lupus, AbbVie lo evalúa como una posible opción para pacientes con enfermedad moderada a severa.
La compañía informó que el estudio fase II SLEek mostró resultados positivos con upadacitinib 30 mg, tanto solo como en combinación, aunque AbbVie decidió avanzar a fase III con upadacitinib y no con la combinación ABBV-599, debido a que elsubrutinib no añadió suficiente eficacia.
CAR-T: una apuesta experimental para lupus refractario
Las terapias CAR-T también están ganando espacio como una vía experimental para pacientes con LES refractario. Estos tratamientos buscan reprogramar células T para eliminar células B CD19 positivas, con la posibilidad de inducir una especie de “reinicio” inmunológico.
DelveInsight menciona programas como rapcabtagene autoleucel, zolacabtagene autoleucel, resecabtagene autoleucel y obecabtagene autoleucel. Sin embargo, se trata de estrategias aún en investigación y con riesgos relevantes, incluidos síndrome de liberación de citocinas y neurotoxicidad asociada a células efectoras inmunes.
Cabaletta Bio describe resecabtagene autoleucel, antes CABA-201, como una terapia CAR-T autóloga anti-CD19 en evaluación en el estudio RESET-SLE, que incluye cohortes de lupus no renal y nefritis lúpica. Autolus también ha reportado datos iniciales de obecabtagene autoleucel en pacientes con LES severo y refractario, con respuestas duraderas de hasta 12 meses en el estudio CARLYSLE.
Aunque estos resultados generan expectativa, los especialistas insisten en que las terapias CAR-T para lupus aún deben demostrar seguridad, eficacia sostenida y viabilidad en estudios más amplios.
El avance de estas investigaciones muestra que el tratamiento del lupus podría entrar en una nueva etapa.
El objetivo ya no es solo controlar los síntomas, sino reducir el daño acumulado, limitar el uso crónico de esteroides y ofrecer opciones más específicas para pacientes que no responden adecuadamente a las terapias actuales.
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