POR OSIRIS GUZMAN DELGADO
Introducción
El análisis de un partido internacional entre Haití y la República Dominicana no puede limitarse al resultado deportivo ni a un incidente aislado. Un acontecimiento de alta convocatoria es, en términos operativos, una concentración humana compleja que involucra movilidad, accesos, seguridad, salud, comunicaciones, transporte, servicios, delegaciones, prensa, autoridades y miles de espectadores.
La respuesta seria debe estar desprovista de prejuicios políticos, nacionales o migratorios. El propósito es determinar qué debe hacer el Estado, el organizador y cada institución para prevenir riesgos y proteger por igual a todos los participantes.
1. Antecedentes históricos y experiencia acumulada
La República Dominicana dispone de antecedentes suficientes para demostrar que los grandes eventos pueden organizarse con planificación y coordinación. En los años setenta se celebró en el país un solo partido de especial recordación con la visita del Cosmos de Nueva York, frente a un conjunto integrado por destacados jugadores haitianos de aquella época.
Este antecedente debe consignarse como un único partido. Posteriormente se produjeron otros acontecimientos deportivos de alta concentración, incluidos los Juegos Centroamericanos y del Caribe, los Juegos Panamericanos, la presentación de Brasil pentacampeón y competiciones internacionales organizadas bajo estándares FIFA y Concacaf.
También forma parte de esa experiencia la Copa de las Antillas y los encuentros Haití–República Dominicana celebrados en San Cristóbal. Desde la estructuración de la Liga Dominicana de Fútbol en 2015 se reforzó la necesidad de formar personal en seguridad, operación y manejo de estadios. El valor de estos antecedentes no consiste solamente en recordarlos, sino en convertir la experiencia acumulada en procedimientos institucionales permanentes.

2. El evento comienza fuera del estadio
La seguridad comienza en la ciudad y en el denominado último tramo de llegada: vías de acceso, transporte,
estacionamientos, circulación peatonal, zonas de espera y perímetros. El organizador debe disponer de un plano
operacional que identifique entradas, filtros, parqueos, puertas, gradas, bleachers, salón VIP, camerinos, prensa, servicios médicos, rutas de emergencia y puntos de reunión. FIFA recomienda una concepción por zonas y perímetros, especialmente en eventos de alto perfil, para controlar progresivamente el paso desde el espacio público hasta las áreas seguras del recinto.
3. Evaluación previa del riesgo: prevenir antes de reaccionar
Cada evento requiere una evaluación específica. Deben considerarse aforo esperado, características de la instalación, rivalidad deportiva, comportamiento histórico, venta y distribución de entradas, concentración de aficionados, horarios, transporte, alcohol u otros factores de riesgo, amenazas externas y capacidad real de respuesta. El análisis no debe etiquetar a una nacionalidad ni a una comunidad: debe identificar conductas, circunstancias y puntos vulnerables. La seguridad profesional protege derechos y actúa sobre riesgos objetivos.
4. Centro de operaciones del evento: el cerebro de la jornada
Todo gran evento debe disponer de un Centro de Operaciones o Venue Operations Centre (VOC). FIFA establece que desde este espacio deben monitorearse y controlarse las operaciones de seguridad y dirigirse los recursos tanto en condiciones normales como durante emergencias. Debe recibir información de doble vía procedente del perímetro exterior, llegadas, parqueos, accesos, terreno de juego, gradas, VIP, camerinos, prensa, servicios médicos y rutas de evacuación.
Debe contar con comunicaciones confiables, acceso a CCTV cuando exista, megafonía, planos operativos y energía de respaldo.
5. El ciclo operativo: Información ® Evaluación ® Decisión ® Intervención ® Verificación
La información por sí sola no resuelve una crisis. Cada responsable sectorial debe informar lo que ocurre en su área; el Centro de Operaciones evalúa la novedad, determina su importancia, adopta una decisión, asigna la intervención y posteriormente verifica si la medida produjo el resultado esperado. Este ciclo debe repetirse durante todo el evento. Permite detectar presión en una puerta, acumulación en un parqueo, conflicto en una grada o una emergencia médica antes de que la situación se multiplique. Todas las decisiones relevantes deben quedar registradas para el informe posterior.
6. POE y Plan Estratégico de Operación
La República Dominicana debe disponer de un Procedimiento Operativo Estandarizado (POE) para eventos de alta concentración y, para cada acontecimiento, de un Plan Estratégico de Operación. El POE define reglas permanentes: responsabilidades, niveles de mando, comunicaciones, categorías de incidentes, evacuación, atención médica, control de accesos y coordinación pública-privada. El plan específico adapta esas reglas al evento concreto, al estadio, al público esperado y al nivel de riesgo. De esa manera la seguridad deja de depender de la memoria o experiencia individual de una persona.

7.- Seguridad sin prejuicios y responsabilidad individual
Un incidente protagonizado por determinadas personas no autoriza a atribuir responsabilidad colectiva a una comunidad. Las infracciones deben individualizarse y ser tratadas conforme a las reglas y a la ley. Al mismo tiempo, las instituciones tienen la obligación de anticipar escenarios razonables de tensión y preparar respuestas proporcionadas. Esta combinación —respeto a las personas y rigor operacional— es indispensable para una política moderna de seguridad de eventos.
8. El aprendizaje trasciende el fútbol
Lo ocurrido o aprendido en un partido puede repetirse, con características diferentes, en conciertos, festivales artísticos, celebraciones culturales, actividades religiosas, actos políticos o cualquier espectáculo que concentre grandes cantidades de personas. El Estadio Olímpico y otras instalaciones nacionales reciben públicos diversos. Por eso el país necesita una doctrina común de gestión de grandes eventos, capaz de adaptarse a cada actividad sin convertir la seguridad en un asunto improvisado o exclusivamente policial.
9. Recomendaciones de FIFA aplicables a grandes eventos
1. Evaluar de manera continua los riesgos específicos del estadio y de cada partido o evento.
2. Contar con un plan o manual operacional escrito y conocido por todo el personal relevante.
3. Establecer mando y control integrados entre organización, estadio y autoridades públicas.
4. Disponer de un Centro de Operaciones del Evento (VOC) para monitorear, coordinar incidentes y dirigir recursos.
5. Preparar planes de contingencia y emergencia compatibles entre el estadio y los servicios públicos.
6. Organizar perímetros y zonas de seguridad, con controles adecuados de entradas, acreditaciones y flujo de espectadores.
7. Probar antes del evento las estructuras, rutas de circulación, torniquetes, megafonía, CCTV, iluminación y fuentes de energía de respaldo.
8. Mantener rutas de evacuación y procedimientos específicos para personas con movilidad limitada.
9. Integrar policía, bomberos, servicios médicos, seguridad y responsables del estadio con responsabilidades previamente definidas.
10. Realizar una evaluación posterior del evento, documentando incidentes, decisiones, fallas y acciones correctivas.
10. Informe durante y después del evento
El Centro de Operaciones debe producir reportes durante el desarrollo del acontecimiento, no solamente al final. Esos reportes permiten valorar la evolución del evento y adoptar medidas preventivas. Concluida la jornada debe prepararse una auditoría operacional o informe posterior que determine qué funcionó, qué falló, cuáles fueron los tiempos de respuesta y qué modificaciones deben incorporarse al POE. Cada gran evento debe mejorar la capacidad nacional para organizar el siguiente.
Conclusiones y propuesta institucional
La principal conclusión es que un gran evento no se maneja únicamente con presencia policial. Se administra mediante planificación, evaluación de riesgo, procedimientos escritos, información en tiempo real, mando coordinado y capacidad de decisión. La experiencia dominicana desde los años setenta hasta 2026 ofrece suficientes antecedentes para construir un sistema permanente.
Se recomienda establecer un Comité Permanente de Seguridad y Gestión de Grandes Eventos que reúna a las instituciones públicas y privadas competentes y que adopte un POE nacional. Para cada actividad de alta convocatoria deberá aprobarse un Plan Estratégico de Operación con matriz de responsabilidades, centro de mando, planos, protocolos de comunicación, contingencias, atención médica, evacuación y evaluación posterior.
El propósito final debe ser sencillo y firme: que el deporte, la cultura y los espectáculos masivos puedan desarrollarse con seguridad, dignidad y respeto, sin prejuicios y sin improvisación. La prevención inteligente protege tanto al Estado y a los organizadores como, sobre todo, a la población que acude a disfrutar del evento.
Referencia técnica
Las recomendaciones operativas se apoyan en las FIFA Stadium Guidelines y en las FIFA Stadium Safety and Security Regulations: evaluación de riesgos, mando integrado, Centro de Operaciones, planes de contingencia y emergencia, perímetros, evacuación, comunicaciones, pruebas e inspecciones y coordinación con autoridades públicas.
JPM
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