
En Carrusel de las Artes, analizamos las nuevas amenazas que enfrenta la democracia en la era digital, a partir de las reflexiones de la politóloga francesa Agathe Cagé, coautora, junto con Fabienne Brugère, del ensayo Le vol de la démocratie (El robo de la democracia). La autora advierte sobre el debilitamiento de las instituciones, el distanciamiento entre gobernantes y ciudadanos y el creciente poder de las grandes plataformas tecnológicas, cuyos algoritmos pueden influir en la opinión pública y en las decisiones electorales.
La democracia puede seguir celebrando elecciones y, aun así, debilitarse. Esa es una de las principales advertencias de Agathe Cagé, quien sostiene que el Estado de derecho y la soberanía popular están en riesgo cuando los gobernantes erosionan los límites de su poder y se alejan de sus compromisos políticos.
En su análisis, la politóloga define este fenómeno como una «democracia zombie»: una apariencia de democracia en la que la práctica del poder se distancia de sus principios. Las instituciones, explica, no son un asunto meramente técnico, sino una protección común para los ciudadanos. Por eso, insiste en la necesidad de que exista una coincidencia entre el ejercicio del poder y las promesas de los representantes elegidos.
A esta amenaza se suma el poder de las grandes plataformas digitales. Su capacidad para controlar los flujos de información, acumular datos personales y desarrollar estrategias de microsegmentación puede influir en las decisiones de los ciudadanos. Cagé alerta sobre una nueva oligarquía de Silicon Valley cuyos intereses pueden entrar en conflicto con la libertad de elección.
En entrevista en Escala en París, explica que los algoritmos aparecen como nuevos dioses griegos. La autora menciona al empresario Peter Thiel y su visión crítica de la democracia, entendida como un sistema que introduce incertidumbre y limita la posibilidad de controlar simultáneamente la economía y el voto ciudadano.
Pero la defensa de la democracia también pasa por recuperar la participación ciudadana. Cagé relaciona la educación, los servicios públicos y la justicia fiscal con la construcción de una sociedad democrática. Las movilizaciones estudiantiles en Francia para exigir mejores condiciones educativas son, en ese sentido, una expresión de ciudadanía.
Para reparar la democracia, las autoras no proponen transformarla, sino recuperar su esencia: garantizar que el poder responda a la población. Porque el poder del pueblo necesita algo más que elecciones; necesita gobernantes que escuchen y respeten sus resultados.
Un programa coordinado por Florencia Valdés, realizado por Vanessa Loiseau y Souheil Khedir.
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