Mu00e9dica y microbiota intestinal en foco

SANTO DOMINGO, RD/ DIARIO DE SALUD. – Un equipo internacional de investigadores identificó un mecanismo mediante el cual una toxina producida por determinadas cepas de la bacteria Bacteroides fragilis altera las células del colon y participa en procesos relacionados con el desarrollo del cáncer colorrectal. 

El estudio, publicado el 22 de abril de 2026 en la revista científica Nature, establece que la proteína claudina-4 funciona como receptor de esta toxina, un descubrimiento que permite comprender mejor su acción sobre el tejido intestinal.

La investigación, encabezada por Maxwell T. White y Kang Wang, junto con otros científicos, examinó el funcionamiento de la toxina de Bacteroides fragilis, conocida como BFT. 

Los investigadores comprobaron que su unión a la claudina-4 facilita la ruptura de la E-cadherina, una proteína que contribuye a mantener unidas las células del intestino. Este proceso puede debilitar la barrera intestinal y favorecer alteraciones celulares asociadas con la inflamación y la proliferación de células.

Cómo actúa la toxina sobre las células intestinales

Para identificar el receptor, los científicos utilizaron herramientas de edición genética CRISPR y experimentos con células cultivadas en laboratorio.

Al eliminar la claudina-4, observaron una resistencia aproximadamente 20 veces mayor frente a la acción de la toxina sobre la E-cadherina. Cuando eliminaron conjuntamente las proteínas claudina-4 y claudina-3, la resistencia aumentó alrededor de 500 veces. 

Los resultados permitieron establecer que la claudina-4 desempeña una función central en la actividad de BFT, mientras que la claudina-3 puede contribuir parcialmente a ese proceso.

Los experimentos también demostraron que la interacción entre la toxina y la claudina-4 facilita la alteración de la E-cadherina en la superficie celular. 

Los autores consideran que este mecanismo podría orientar el desarrollo de sustancias capaces de bloquear la unión de BFT con su receptor y reducir sus efectos dañinos. Sin embargo, esa posibilidad todavía corresponde al ámbito de la investigación experimental y no constituye un tratamiento disponible contra el cáncer colorrectal.

El trabajo aporta nuevos conocimientos sobre la relación entre determinadas bacterias intestinales y los mecanismos biológicos asociados con el cáncer de colon. Aunque sus resultados permiten identificar una posible vía de intervención, los experimentos descritos no demuestran que bloquear la claudina-4 prevenga tumores o mejore la evolución de pacientes con cáncer. 

Por tanto, el hallazgo debe entenderse como un avance en la comprensión de la actividad de una toxina bacteriana y no como la confirmación de una nueva terapia médica.

Fuente científica original

White, M. T., Wang, K. y colaboradores (2026).

A pro-carcinogenic bacterial toxin binds claudin-4 to cleave E-cadherin.

Revista: Nature, volumen 654, páginas 504-512.

Fecha de publicación: 22 de abril de 2026.

Consultar artículo científico y DOI

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