Calles desiertas y comercios cerrados reflejan el impacto de los bloqueos y manifestaciones que sacuden a Bolivia en rechazo al Gobierno de Rodrigo Paz. Las protestas han obligado a miles de ciudadanos a pasar la noche en largas filas frente a las gasolineras ante la escasez de combustible, mientras numerosos establecimientos han suspendido sus actividades. La situación ha abierto un debate sobre la magnitud de la crisis: mientras el Gobierno denuncia una alteración del orden público, el expresidente Evo Morales y organizaciones campesinas defienden las movilizaciones, que mantienen más de 60 bloqueos en carreteras nacionales.

Check Also

Las redes no tumban gobierno (OPINION)

Escuchar artículo Reproducir Pausar Detener Lo he dicho otras veces, pero quiero reiterarl…