El ébola vuelve a encender las alarmas en África: casi 90 personas han muerto en cuestión de semanas en la República Democrática del Congo y por lo menos otra en Uganda por una cepa de la enfermedad llamada Bundibugyo.
Al respecto, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha dicho que esta propagación constituye una emergencia de salud pública de importancia internacional, a pesar de que no cumple los criterios de emergencia pandémica.
Aunque no es la primera vez que el continente africano sufre las consecuencias de este virus, la naturaleza de la variante y su tratamiento consternan a las autoridades sanitarias y a las poblaciones afectadas.
¿Qué es el ébola?
De acuerdo con la OMS, se trata de una enfermedad grave, a menudo mortal, causada por tres grandes brotes: el virus del Ébola, el virus del Sudán y el virus de Bundibugyo.
La organización internacional explica que la tasa media de letalidad por ébola ronda el 50%, aunque en ocasiones anteriores la cifra ha variado entre el 25% y el 90%.
Se cree que la enfermedad se origina en los murciélagos y que se transmite de persona a persona a través de fluidos corporales —como vómito, sangre y semen—, así como por contacto con superficies y materiales contaminados, como ropa de cama y prendas de vestir, o con la sangre de personas infectadas, quienes solo pueden contagiar el virus cuando presentan síntomas.
El periodo de incubación puede durar hasta 21 días.
Sus síntomas van desde fiebre, vómitos, diarrea y dolor muscular, hasta hemorragias internas y externas.
Los detalles de la cepa Bundibugyo
De acuerdo con la Unión Africana (UA), los primeros casos del brote actual –el tercero relacionado con esta variante– se desencadenaron a finales de abril en la provincia congoleña de Ituri (fronteriza con Uganda y Sudán del Sur).
Médicos Sin Fronteras (MSF) estima que la tasa de letalidad de la cepa ronda entre el 25% y el 40%
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«Ya hemos reportado 336 casos sospechosos y notificado 87 fallecimientos (en la República Democrática del Congo), más uno en Uganda. Eso supone un total de 88 muertes reportadas», indicó el director general de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de África (África CDC), Jean Kaseya, este 16 de mayo.
A su vez, esta propagación causa un temor particular por los importantes movimientos transfronterizos de las personas en la región afectada, dada su estratégica ubicación geográfica.
¿Cómo hacer frente a la crisis?
Para este tipo de cepa no hay vacunas disponibles, ya que solo hay inmunizantes para la variante Zaire.
En ese sentido, la agencia de salud pública de la UA anunció el diseño de un protocolo científico para poner en práctica una estrategia denominada como “protección cruzada” con la vacuna ya existente.
En palabras de la directora de operaciones de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de África (África CDC), Shanelle Hall: “se están elaborando los protocolos para evaluar la efectividad de la protección cruzada entre las distintas cepas. Sin embargo, aquella cuyo protocolo se encuentra actualmente en desarrollo para su consideración es la Ervebo (la inyección contra la cepa Zaire)».
El fin de la estrategia –desarrollada en conjunto con científicos de la OMS– es determinar si la Ervebo puede ofrecer inmunidad frente al brote de Bundibugyo.
Hall adelantó que, en las pruebas iniciales con primates, la vacuna mostró “alrededor de un 50% de eficacia».
En paralelo a esta hoja de ruta, la agencia sanitaria africana también contempla realizar ensayos clínicos controlados aleatorizados en suelo congoleño y ugandés para evaluar de manera experimental cuatro terapias que se encuentran en fases iniciales de investigación.
Una serie de desafíos de salud pública de los que son conscientes la propia comunidad científica y sanitaria. El virólogo congoleño codescubridor del ébola y director del Instituto Nacional de Investigación Biomédica en Kinshasa, Jean-Jacques Muyembe, recordó que todos los brotes anteriores en la República Democrática del Congo habían sido causados por la variante Zaire.
Por lo que, según Muyembe, la identificación de una variante diferente complejiza la respuesta de las autoridades, tal y como afirmó en diálogo con Reuters.
15.000 muertos por ébola en África durante los últimos 50 años
Este brote es el número 17 en suelo congoleño desde que se identificó la enfermedad por primera vez en 1976. La propagación más reciente –que terminó el pasado 1 de diciembre y tuvo lugar en la provincia de Kasai– tuvo un saldo total de 64 casos, 45 muertos y 19 pacientes recuperados.
Se estima que unas 15.000 personas en el continente africano han muerto en los últimos 50 años por las diferentes variantes de este virus, pese a los incontables esfuerzos científicos que buscan erradicar su propagación.
Según datos citados por AFP, cerca de 2.300 personas murieron en el brote más mortífero jamás registrado en la República Democrática del Congo entre 2018 y 2020.
Con Reuters, AP, AFP, EFE y medios locales
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