Youth mental health is personal feature

SANTO DOMINGO, RD/ DIARIO DE SALUD. – El miedo al rechazo, la falta de confianza y el desconocimiento de los servicios disponibles pueden impedir que adolescentes y adultos jóvenes busquen atención profesional cuando enfrentan problemas de salud mental.

Una revisión de investigaciones sobre búsqueda de ayuda psicológica identificó estas barreras y destacó la importancia de crear entornos seguros donde los jóvenes puedan expresar sus dificultades sin temor a ser juzgados.

La revisión científica, publicada en la revista BMC Psychiatry, examinó los factores que dificultan o favorecen la búsqueda de ayuda entre jóvenes. 

Entre los obstáculos más frecuentes encontró el estigma, la vergüenza y la preferencia por resolver los problemas sin intervención externa.

También identificó preocupaciones sobre la confidencialidad, especialmente cuando los adolescentes temen que sus experiencias sean comunicadas a familiares, profesores u otras personas. 

Estas circunstancias pueden retrasar el contacto con profesionales incluso cuando existe necesidad de apoyo.

La dificultad para reconocer los síntomas constituye otra barrera importante.

Algunos jóvenes interpretan cambios emocionales, pensamientos persistentes o comportamientos preocupantes como experiencias normales de su edad, sin identificar cuándo necesitan orientación especializada. 

A esto se suma la falta de información sobre dónde recibir asistencia y qué profesionales pueden atenderlos. 

El material analizado señala que las experiencias negativas con determinados servicios, así como la percepción de que algunos especialistas no comprenden sus preocupaciones, también pueden disminuir su disposición a solicitar ayuda.

Los estudios citados destacan que establecer relaciones de confianza facilita el acercamiento a los servicios de salud mental. 

Los adolescentes valoran especialmente que quienes los escuchan sean respetuosos, sinceros y capaces de mantener la confidencialidad dentro de sus obligaciones profesionales. 

Asimismo, las experiencias positivas de atención previa, el acompañamiento de familiares y amigos y el acceso a información comprensible sobre los tratamientos pueden favorecer nuevas consultas.

Las campañas educativas también pueden contribuir cuando explican cómo reconocer problemas emocionales y dónde encontrar asistencia.

Los investigadores subrayan la necesidad de reducir las barreras sociales y mejorar la información disponible para que los jóvenes puedan recibir apoyo oportunamente. Según las cifras recogidas en el material de referencia, una encuesta australiana encontró que el 38,8 % de las personas de 16 a 24 años había experimentado un trastorno de salud mental durante el año anterior. 

Sin embargo, la revisión científica citada estimó que solo entre el 18 % y el 34 % de los jóvenes con problemas de salud mental intentaban acceder a ayuda profesional. 

Fuentes 

1. Revisión sistemática en BMC Psychiatry

Perceived barriers and facilitators to mental health help-seeking in young people: a systematic review.

Autoras: Amelia Gulliver, Kathleen M. Griffiths y Helen Christensen.

Publicación: 30 de diciembre de 2010.

Consultar investigación original

2. Oficina Australiana de Estadísticas (ABS)

National Study of Mental Health and Wellbeing, 2020–2022.

Confirma que el 38,8 % de las personas de 16 a 24 años había experimentado un trastorno mental durante los 12 meses anteriores a la encuesta.

Australian Bureau of Statistics

Consultar estadísticas oficiales de Australia

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