España vivirá una huelga general por la crisis de vivienda el próximo 11 de noviembre, según el acuerdo anunciado el miércoles 7 de octubre por la Confederación de Sindicatos de Inquilinas (CSI) —que ha convocado acampadas y movilizaciones en diferentes ciudades del país en las últimas dos semanas— y los sindicatos más grandes a escala nacional: Comisiones Obreras (CC. OO.) y la Unión General de Trabajadores (UGT).

El parón laboral se producirá dos semanas antes de las elecciones generales del 29 de noviembre, adelantadas este lunes por el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, quien disolvió las Cortes después de que dos decretos impulsados por el Ejecutivo para paliar la crisis de vivienda fueran rechazados por una mayoría conservadora en el Congreso de los Diputados.

El lanzamiento oficial de la convocatoria oficial está previsto para este miércoles tras una reunión a las 19:00 (hora local) entre los sindicatos que respaldan la movilización y las filiales del Sindicato de Inquilinas distribuidos por todo el país, según explicó el secretario general de UGT, Pepe Álvarez, en una entrevista en la cadena pública informativa TVE.

Agremiaciones territoriales como la Confederación Intersindical Gallega (CIG), o los sindicatos ELA y LAB, ambos del País Vasco, han anunciado su adhesión a la iniciativa.

De confirmarse la fecha del 11 de noviembre, la huelga marcaría el inicio de la campaña electoral, programada para dos días más tarde.

La iniciativa de ir a una huelga nacional se mantuvo a pesar del paquete de 21 medidas aprobado el martes por el Consejo de Ministros, que contempla directrices para facilitar el acceso a la vivienda, contener determinadas subidas de los alquileres, ampliar la vigencia de algunos contratos de arrendamiento y ampliar el parque inmobiliario.

Tras la disolución del Congreso, estos lineamientos tendrán que ser convalidados por la Diputación Permanente del Legislativo, una representación reducida de las bancadas que actúa cuando las Cortes no están en funciones. En este órgano, el peso de los partidos que hoy integran la oposición es menor al punto que los socios de Gobierno podrían conformar una mayoría suficiente para sacar adelante los decretos.

La Diputación Permanente del Congreso se reunirá el próximo 16 de octubre para debatir y votar los dos textos, según adelantó la agencia EFE.

Leer tambiénSánchez recupera los decretos de vivienda rechazados por el Congreso tras adelantar las elecciones

Empresarios y oposición rechazan la huelga

La convocatoria a la huelga general ha sido criticada este miércoles por la patronal, que ha cuestionado su legalidad al considerarla «política» y «difícilmente justificable» en campaña electoral, tal como aseguró el presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), Antonio Garamendi.

En la misma línea, el portavoz del conservador Partido Popular (PP), Borja Sémper, aseguró que «es una huelga política» y cuestionó «la credibilidad de los sindicatos» por «la utilización partidista» de este recurso.

Las huelgas se han convocado históricamente en España para dirimir conflictos que enfrentan directamente a empleados y empleadores, por lo que la convocatoria del 11 de noviembre sería la primera que gira entorno a un tema no empresarial, concretamente el acceso a la vivienda.   

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) comunicó que no se unirá a la huelga, ya que, en palabras de su líder, Miguel Borra, la agrupación no responde a «indicaciones políticas».

Una pancarta con el lema "Jóvenes obreros contra el negocio inmobiliario" en un campamento de manifestantes en la Puerta del Sol de Madrid, España, el 6 de octubre de 2026.
Una pancarta con el lema «Jóvenes obreros contra el negocio inmobiliario» en un campamento de manifestantes en la Puerta del Sol de Madrid, España, el 6 de octubre de 2026. © Juan Medina / Reuters

No obstante, el presidente de UGT, Pepe Álvarez, defendió que «no es una huelga ilegal», ya que «la vivienda y los salarios tienen una relación directa». Y añadió que los empresarios «deberían estar sumados también a este movimiento».

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, también defendió que los motivos de la huelga «afectan a muchos trabajadores y trabajadoras y a sus familias». «Lo único que podemos hacer es respetar ese derecho constitucional», agregó.

Aunque los convocantes a la huelga no han señalado que la iniciativa esté dirigida contra alguna agrupación política, la vicesecretaria general del PSOE y nueva directora de Estrategia de la campaña de los socialistas, María Jesús Montero, señaló que «en este caso, la huelga general se convoca contra la oposición», ya que se produce «a raíz de que la oposición a este Gobierno ha derribado el decreto de vivienda».

La portavoz del PSOE, Montse Domínguez, interpretó la huelga como el resultado de un choque entre poderes mas que una disputa partidista al asegurar que «las concentraciones no son contra el Ejecutivo», sino que «están siendo contra el Legislativo».

Se trata del primer paro general apoyado por CC. OO. y UGT en 14 años, desde el 14 de noviembre de 2012, cuando los trabajadores se movilizaron contra la política de austeridad y recortes del Gobierno de Mariano Rajoy.

España ha vivido al menos siete huelgas generales desde el restablecimiento de la democracia, después de la muerte del dictador Francisco Franco en 1975.

Con información de EFE y medios locales.

Check Also

Ministro Sanz Lovatón destaca importancia de la calidad para la economía dominicana

El presidente del CONEP valora los avances logrados durante la actual gestión en materia d…