
Al organizar por primera vez su campeonato de e-sports más importante fuera de Riad, Arabia Saudita no solo traslada una competición, sino que busca consolidarse como una potencia mundial de los deportes electrónicos y preparar su economía para la era pospetrolera. El fondo soberano saudita multiplica sus inversiones en la industria mundial de los videojuegos: actualmente es el principal accionista extranjero de Nintendo. En un país donde el 65% de la población tiene menos de 30 años, los e-sports y los videojuegos son una forma de mantener a las personas conectadas.
España aprueba medidas por crisis de vivienda; su aplicación depende del Congreso: ¿qué cambia y qué queda pendiente?
Una crisis de vivienda que durante décadas ha sacudido a todo un país, pero cuyo hartazgo …





