
Abelardo de la Espriella asumió como presidente de Colombia en una atípica ceremonia de investidura en Cali, en vez de la capital, Bogotá. Con escenas religiosas en la Arena USC, recibió la banda presidencial para luego trasladarse al Cantón Militar Pichincha y, desde allí, pronunciar su primer discurso frente a las Fuerzas Armadas. De la Espriella aseguró que restablecerá el «orden» en el país y enunció las banderas con las que llevará su Gobierno: lucha contra los grupos criminales, defensa de los valores conservadores, desarrollo de un «fracking sostenible» y la intención de erradicar los cultivos ilícitos.
Calor extremo y un brote de varicela con más de 58.000 casos golpean a los desplazados de Gaza
Para el millón y medio de desplazados de la Franja de Gaza, este agosto el Sol es un enemi…





