Hematologa en Diario de Salud

La hematóloga Carmen Rodríguez

SANTIAGO, RD/ DIARIO DE SALUD.- La sangre es un recurso esencial para atender emergencias, cirugías, complicaciones obstétricas, enfermedades hematológicas y tratamientos contra el cáncer. Sin embargo, las reservas dependen de que personas saludables acudan a donar de manera regular.

La hematóloga Carmen Rodríguez afirmó que uno de los principales obstáculos para aumentar las donaciones es la persistencia de mitos y temores entre la población.

Durante una entrevista con Diario de Salud y Club de la Salud TV, la especialista explicó que muchas personas creen que tener tatuajes, ser mujer o estar menstruando las excluye automáticamente.

Rodríguez aclaró que un tatuaje no representa por sí solo una prohibición permanente. La posibilidad de donar dependerá del tiempo transcurrido, las condiciones en que se realizó y los criterios establecidos por el banco de sangre.

En el caso de las mujeres, pueden donar cuando se encuentran en buenas condiciones de salud y cumplen los valores requeridos de hemoglobina. La menstruación tampoco constituye una exclusión automática, aunque el personal debe evaluar si existe anemia, sangrado abundante u otra condición que aconseje posponer la donación.

La especialista señaló que una parte importante de las donaciones se realiza por reposición. Este sistema ocurre cuando familiares o allegados acuden porque un paciente específico necesita sangre.

Aunque estas donaciones ayudan a resolver situaciones puntuales, no permiten mantener reservas estables de todos los grupos y componentes. Por eso, el modelo recomendado es la donación voluntaria y no remunerada.

“Lo ideal es la donación altruista”, indicó Rodríguez. Tener unidades disponibles antes de una emergencia reduce el tiempo de espera mientras se localiza a familiares, se procesa la sangre y se completan las pruebas de seguridad.

Entre las personas que pueden necesitar transfusiones están las mujeres con hemorragias durante el embarazo o el parto, los niños con enfermedades hematológicas, los pacientes con cáncer, las víctimas de accidentes y quienes serán sometidos a determinadas cirugías.

Antes de donar, la persona debe completar un cuestionario sobre su salud, antecedentes, medicamentos, viajes y posibles exposiciones a infecciones.

También se realiza una evaluación clínica y una prueba de hemoglobina para comprobar que la extracción no represente un riesgo para el donante.

Rodríguez explicó que, como referencia general, los donantes deben ser adultos, tener un peso mínimo establecido por el servicio y encontrarse saludables el día del procedimiento.

Los requisitos exactos pueden variar según la normativa y el protocolo del banco de sangre. Por esa razón, la decisión final siempre corresponde al personal médico que realiza la evaluación.

Hay impedimentos temporales y permanentes. Una infección activa, fiebre, anemia o enfermedad reciente puede obligar a esperar hasta que la persona se recupere.

Determinadas infecciones transmisibles por sangre, enfermedades graves o antecedentes médicos específicos pueden impedir la donación de manera prolongada o definitiva.

Estas restricciones no deben ignorarse ni siquiera durante una emergencia. La prioridad es proteger tanto a quien dona como al paciente que recibirá el componente sanguíneo.

En una donación de sangre total se extrae habitualmente una cantidad cercana a 450 mililitros. El organismo recupera primero el volumen líquido y posteriormente repone las células sanguíneas.

El tiempo mínimo entre donaciones depende de la legislación, el sexo, el tipo de componente extraído y las condiciones del donante. No se debe donar nuevamente antes del periodo autorizado por el banco de sangre.

Después de la extracción, la unidad es sometida a pruebas para detectar infecciones que podrían transmitirse mediante una transfusión. Entre ellas se encuentran hepatitis B y C, VIH y sífilis, de acuerdo con los protocolos aplicables.

La sangre total puede separarse en glóbulos rojos, plasma y plaquetas. Esto permite que una sola donación beneficie a más de un paciente, dependiendo de la necesidad clínica y de la forma en que se procesen los componentes.

Los glóbulos rojos se utilizan, entre otras situaciones, para tratar hemorragias o anemias graves. Las plaquetas son importantes en pacientes con trastornos de coagulación o tratamientos oncológicos, mientras el plasma contiene proteínas necesarias para la coagulación.

Los grupos sanguíneos se determinan principalmente mediante los sistemas ABO y Rh. La compatibilidad entre donante y receptor debe comprobarse antes de cualquier transfusión.

El grupo O negativo suele utilizarse como donante universal de glóbulos rojos en determinadas emergencias. Sin embargo, esta denominación no significa que todos los componentes de una persona O negativa puedan administrarse indiscriminadamente a cualquier paciente.

De igual manera, una persona AB positiva puede recibir glóbulos rojos de distintos grupos bajo condiciones controladas, pero cada transfusión requiere pruebas de compatibilidad y evaluación médica.

Rodríguez llamó a las personas saludables a acercarse a un banco de sangre y completar la evaluación. El proceso es relativamente breve, pero el tamizaje y procesamiento posterior requieren tiempo.

Contar con reservas previamente analizadas puede ser decisivo cuando un paciente necesita una transfusión urgente. “Donar sangre es donar esperanza y donar vida”, expresó la hematóloga.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Check Also

Francia reafirma su apoyo al nuevo Gobierno sirio durante su histórica visita a Damasco

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, se reunió con su homólogo sirio, Ahmed al-Shaar…