Estatina en Diario de Salud

OXFORD, INGLATERRA/ DIARIO DE SALUD. – Investigadores del Departamento Nuffield de Ciencias de la Salud de Atención Primaria de la Universidad de Oxford desarrollaron una nueva calculadora que estima el riesgo individual de desarrollar trastornos musculares graves al tomar estatinas. 

La herramienta, cuya investigación fue publicada el 25 de junio de 2026 en The Lancet Digital Health, podría transformar la forma en que médicos y pacientes toman decisiones sobre uno de los medicamentos más recetados del mundo.

Las estatinas se usan ampliamente para reducir el colesterol y prevenir infartos y accidentes cerebrovasculares. Pero la preocupación por sus posibles efectos secundarios, especialmente los musculares, ha convertido al miedo en uno de los principales obstáculos para que los pacientes inicien o mantengan el tratamiento, aunque en muchos casos los beneficios superan con creces los riesgos.

Lo que encontraron: el 98% tiene riesgo bajo

La investigación encontró que más del 98% de las personas identificadas por sus médicos como candidatas al tratamiento con estatinas presentaban un bajo riesgo previsto de desarrollar trastornos musculares graves durante los siguientes diez años, a pesar de que las preocupaciones sobre los efectos secundarios siguen siendo una barrera frecuente para el tratamiento. 

La Dra. Ting Cai, investigadora del Departamento Nuffield de Ciencias de la Salud de Atención Primaria de la Universidad de Oxford y autora principal del estudio, declaró: «Los trastornos musculares graves son una de las preocupaciones más ampliamente comentadas sobre las estatinas, pero nuestros hallazgos sugieren que el riesgo es muy bajo para la gran mayoría de las personas que podrían beneficiarse del tratamiento. Comprender el riesgo de cada persona puede ayudar a contextualizar esas preocupaciones, apoyar decisiones terapéuticas más informadas y proporcionar tranquilidad.»

El dato que preocupa: el 60% que necesita estatinas no las toma

El estudio también reveló que más del 60% de las personas elegibles para el tratamiento con estatinas no estaban tomando los medicamentos, a pesar de que algunas presentaban un alto riesgo de infarto o accidente cerebrovascular. Este hallazgo sugiere que el miedo a los efectos secundarios, en muchos casos infundado, está privando a miles de pacientes de un tratamiento que podría salvarles la vida.

Cómo funciona la herramienta: 22 factores, tres horizontes de tiempo

Validado con historiales médicos anonimizados de más de 5.6 millones de personas registradas en centros de atención primaria de toda Inglaterra, el modelo evalúa 22 factores como la edad, el tabaquismo y los problemas musculares previos para estimar el riesgo en un horizonte de diez años.

La calculadora, conocida como STRATIFY-StatinMD, ofrece estimaciones del riesgo a uno, cinco y diez años, y está disponible a través de la tienda de software de Oxford University Innovation. Los investigadores prevén que se use junto con herramientas de evaluación del riesgo cardiovascular como QRISK, de modo que médicos y pacientes puedan ver al mismo tiempo cuánto podrían ganar en protección cardiovascular y cuánto podrían arriesgar en términos musculares.

Qué mide y qué no mide

Un punto que los autores enfatizan: la calculadora se centra exclusivamente en trastornos musculares graves que requieren hospitalización o que pueden causar la muerte, no en las molestias musculares leves que algunas personas reportan al tomar estatinas. Investigaciones previas han demostrado que muchos síntomas musculares leves reportados durante el tratamiento con estatinas no son causados por los medicamentos en sí mismos.

El profesor James Sheppard, catedrático de Investigación en Atención Primaria de la Universidad de Oxford y uno de los autores del estudio, subrayó la importancia de contar con ambas piezas del rompecabezas: «Las decisiones terapéuticas suelen basarse en estimaciones del riesgo cardiovascular futuro de una persona, pero se dispone de mucha menos información sobre su riesgo individual de sufrir eventos adversos. Esta investigación contribuye a subsanar esa deficiencia al proporcionar un método para estimar el riesgo de trastornos musculares graves junto con el riesgo cardiovascular.»

El profesor Constantinos Koshiaris, profesor adjunto de Estadística Médica en la Universidad de Nicosia y coautor del estudio, complementó esa visión: «Las decisiones clínicas suelen basarse en estimaciones del beneficio potencial, pero comprender los riesgos potenciales es igualmente importante. Este modelo ofrece una forma de cuantificar ese riesgo a nivel individual, lo que contribuye a un debate más equilibrado sobre las opciones de tratamiento.»

Para el pequeño grupo de personas con mayor riesgo, la herramienta ofrece a los médicos una base más clara para hablar sobre el seguimiento, las revisiones o las opciones de tratamiento alternativas.

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