
En el sur de Líbano, la ciudad de Tiro nunca llegó a vaciarse del todo, ni siquiera durante los bombardeos más intensos. Algunos se quedaron hasta el final y lo perdieron todo, incluso días antes de que comenzara la tregua. Mientras unos regresan para revisar sus viviendas, otros no tienen a dónde volver: solo quedan escombros frente al mar. Con el alto el fuego, algunos pescadores han retomado sus labores en el puerto, aunque con cautela. La actividad es irregular y los ingresos siguen siendo mínimos. Informe de nuestra corresponsal, Ethel Bonet.
Embajada Británica en Santo Domingo celebra Cumpleaños de Su Majestad, el Rey Carlos III
Santo Domingo, 17 de junio de 2026 – La Embajada Británica en Santo Domingo celebró una re…





