A

SANTO DOMINGO, RD/ DIARIO DE SALUD.- La prevención del suicidio no debe comenzar únicamente cuando una persona atraviesa una crisis, sino mucho antes, mediante la identificación de cambios en su comportamiento, estado de ánimo y hábitos, afirmó la Dra. Ana Peguero, médico psiquiatra. 

La especialista explicó que observar, escuchar y reconocer señales dentro de los entornos familiar, laboral y social puede ayudar a detectar situaciones de vulnerabilidad antes de que se produzca un desenlace fatal. A su juicio, uno de los principales desafíos es que las personas con depresión, pensamientos suicidas o un intenso sufrimiento emocional no siempre exteriorizan de manera evidente lo que están atravesando.

Peguero indicó que situaciones como problemas económicos, conflictos de pareja o familiares, desempleo, deudas, duelo, enfermedad y otras crisis personales pueden aumentar la vulnerabilidad emocional, aunque aclaró que la presencia de estos factores no significa necesariamente que una persona desarrollará una conducta suicida. 

Entre los cambios que pueden llamar la atención mencionó el aislamiento repentino, irritabilidad, tristeza persistente, pérdida de interés, alteraciones importantes en el sueño o la alimentación, descuido personal, ausencias laborales, reducción del rendimiento y expresiones de desesperanza. “Lo importante no es interpretar una señal aislada, sino identificar cambios respecto al comportamiento habitual de esa persona”, sostuvo.

La psiquiatra consideró además necesario fortalecer los sistemas de registro y seguimiento de las personas en riesgo. Señaló que República Dominicana dispone de registros oficiales sobre suicidios y conducta suicida, pero todavía enfrenta el reto de contar con información suficientemente completa y oportuna para identificar factores asociados e intervenir con anticipación. 

Peguero destacó la importancia de avanzar desde el simple registro de las muertes hacia mecanismos capaces de identificar y dar seguimiento a personas con depresión, ideación suicida o intentos previos, así como evaluar el contexto familiar y social en el que viven.

Según la especialista, el seguimiento también permite determinar si una persona mantiene el tratamiento prescrito, asiste a psicoterapia o consultas psiquiátricas y dispone de una red de apoyo capaz de reconocer cambios o alertar ante una nueva crisis. En ese proceso, la familia y los compañeros de trabajo pueden desempeñar un papel importante. 

“No necesitamos ser profesionales de salud mental para preguntar: ‘Te noto diferente, ¿cómo te estás sintiendo?’ o ‘¿Hay algo en lo que pueda ayudarte?’”, expresó Peguero. Añadió que escuchar sin juzgar, evitar minimizar el sufrimiento, mantener el contacto y facilitar el acceso a atención profesional son acciones que pueden contribuir a la prevención.

Peguero subrayó que, cuando existe una preocupación fundada, se puede preguntar directamente a la persona si ha pensado en hacerse daño o suicidarse. Si expresa una intención suicida o existe peligro inmediato, señaló, no debe permanecer sola y requiere una evaluación profesional urgente.

Para la psiquiatra, prevenir el suicidio implica pasar de reaccionar después de una tragedia a identificar el riesgo con anticipación. “Necesitamos mejores registros, seguimiento continuo, atención de salud mental accesible y, sobre todo, familias, compañeros de trabajo y comunidades capaces de observar, escuchar y acompañar”, concluyó.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Check Also

‘¡Bienvenido Gustavo!’ Dudamel inaugura temporada de la NY Phil como director, con Joaquina, Lizzo y St. Vincent de invitadas

Trending on Billboard La Filarmónica de Nueva York dio inicio a su temporada 2026-27 con s…