SANTIAGO, RD/ DIARIO DE SALUD.- La ronquera o disfonía que se mantiene durante varios días no debe verse como una molestia pasajera ni tratarse únicamente con remedios caseros. Así lo advirtió el doctor David Rosario, otorrinolaringólogo y cirujano de cabeza y cuello del Hospital Metropolitano de Santiago (HOMS).
Durante una entrevista realizada por Yadira Pimentel en el programa Bienestar al Día, el especialista explicó que una disfonía persistente puede ser la manifestación de un trastorno que requiere evaluación médica.
Rosario recomendó acudir al especialista cuando la ronquera se prolongue por siete u ocho días, sobre todo si empeora progresivamente o afecta el desempeño cotidiano de la persona.
La Academia Americana de Otorrinolaringología-Cirugía de Cabeza y Cuello establece que debe realizarse una laringoscopia, o referir al paciente a un especialista que pueda hacerla, cuando la disfonía no mejora en cuatro semanas o antes si se sospecha una causa seria.
El médico explicó que la voz se produce mediante la acción conjunta de tres elementos: los pulmones, las cuerdas vocales y las cavidades de resonancia, como la boca, la nariz, los senos paranasales y la lengua.
“Tenemos un motor, un elemento vibrador y un elemento de resonancia. Los pulmones producen el aire, las cuerdas vocales generan la vibración y las cavidades de la boca, la nariz y los senos paranasales producen la resonancia”, explicó Rosario.
Debido a que la voz depende de varias estructuras, los trastornos vocales pueden requerir un abordaje integral con otorrinolaringólogos, neumólogos, odontólogos, cirujanos maxilofaciales, terapeutas del habla y otros profesionales.
Forzar la voz puede causar lesiones
Rosario señaló que uno de los problemas más frecuentes es la disfonía por tensión muscular, que aparece cuando una persona fuerza la voz de manera constante.
En condiciones normales, las cuerdas vocales deben vibrar de forma suave y coordinada. Sin embargo, cuando hay tensión, el movimiento se vuelve rígido y la voz puede escucharse ronca, áspera o entrecortada.
“Las cuerdas vocales deberían vibrar de manera suave, como las olas en el mar, pero cuando hay tensión por forzar mucho la voz, ese movimiento se pierde y se traduce en ronquera o disfonía”, detalló.
El especialista explicó que hablar por mucho tiempo, usar un volumen elevado o intentar imponerse sobre el ruido ambiental puede fatigar las cuerdas vocales. Cuando esto ocurre, músculos del cuello, los hombros y la espalda comienzan a intervenir para ayudar en la producción de la voz, lo que puede causar tensión y contracturas.
Rosario advirtió que el choque repetitivo entre las cuerdas vocales puede provocar lesiones por fonotrauma, entre ellas hemorragias, cicatrices, pólipos, nódulos y quistes.
El Instituto Nacional de la Sordera y Otros Trastornos de la Comunicación de Estados Unidos señala que la ronquera puede aparecer por abuso vocal, reflujo gastroesofágico, trauma en la laringe y otros trastornos. También indica que nódulos, pólipos y quistes pueden tratarse con reposo vocal, terapia de voz o cirugía, según el caso.
Esta situación afecta especialmente a quienes dependen de la voz para trabajar, como periodistas, locutores, docentes, cantantes, actores, conferencistas y vendedores.
“El uso profesional de la voz requiere entrenamiento. Respiración, calentamiento vocal, hidratación y hábitos de protección forman parte del cuidado necesario”, sostuvo el especialista.
Remedios caseros pueden ocultar el problema
Rosario pidió evitar el uso indiscriminado de gárgaras, plantas, sprays, caramelos y otros remedios recomendados por personas que no son profesionales de la salud.
A su juicio, esos productos pueden aliviar temporalmente la molestia o esconder algunos síntomas, pero no necesariamente corrigen la causa.
“Muchos remedios caseros enmascaran el cuadro, pero el problema sigue ahí. Lo correcto no es automedicarse, sino acudir al especialista cuando la disfonía persiste”, enfatizó.
Mayo Clinic señala que la laringitis puede causar ronquera, voz débil o pérdida temporal de la voz, y recomienda buscar atención urgente si hay dificultad para respirar o tragar, o si se expulsa sangre al toser.
Tabaco, vapeo, alcohol y reflujo
El especialista también mencionó factores que pueden afectar la lubricación y salud de las cuerdas vocales, como el consumo de cafeína, alcohol y algunos tipos de té, debido a su efecto diurético.
Rosario fue especialmente enfático sobre el tabaco, los cigarrillos electrónicos y los dispositivos de vapeo, a los que definió como irritantes directos de la laringe y las cuerdas vocales.
“El tabaco y los vapeadores tienen un efecto irritante directo e incluso pueden tener un efecto cancerígeno en las cuerdas vocales”, advirtió.
Mayo Clinic identifica el tabaquismo y el reflujo gastroesofágico entre las causas asociadas a trastornos de la voz. También incluye condiciones como parálisis de cuerdas vocales, quistes, nódulos, pólipos y otros crecimientos en la laringe.
El reflujo gastroesofágico es otra causa frecuente de irritación, ya que el contenido del estómago puede ascender hacia la garganta y afectar la laringe. Por eso, algunos pacientes requieren evaluación conjunta con otros especialistas.
Cómo se evalúan las cuerdas vocales
El diagnóstico comienza con una historia clínica detallada. El médico investiga la profesión del paciente, sus hábitos vocales, antecedentes, enfermedades existentes y posibles factores de riesgo.
Luego pueden realizarse estudios con cámaras de alta definición para observar la nariz, la garganta, la laringe y las cuerdas vocales.
Entre los procedimientos utilizados están la videolaringoscopia y la estroboscopia, una técnica que permite analizar el movimiento de las cuerdas vocales como si fuera en cámara lenta.
“Cuando el paciente entra al consultorio, al escucharlo ya tenemos una idea inicial. Luego realizamos los estudios para observar las cuerdas vocales y llegar a un diagnóstico correcto”, expresó Rosario.
Cleveland Clinic explica que las lesiones de las cuerdas vocales, como nódulos, pólipos y quistes, pueden causar voz ronca o rasposa, y que el tratamiento puede incluir terapia de voz, manejo de problemas asociados como reflujo o alergias, y cirugía en casos seleccionados.
Tratamientos disponibles
Rosario indicó que muchos trastornos de la voz pueden tratarse con medidas conservadoras, como medicamentos indicados por el especialista, cambios de hábitos, reposo relativo de la voz y terapia del habla.
En casos donde existen pólipos, quistes, cicatrices, várices u otras lesiones, pueden ser necesarios procedimientos realizados en consultorio o intervenciones quirúrgicas.
Algunos tratamientos incluyen la aplicación directa de medicamentos en las cuerdas vocales bajo visión endoscópica. Otros requieren microcirugía o uso de láser en quirófano.
“El HOMS está equipado con microscopios, endoscopios y láser para ofrecer a estos pacientes la tecnología necesaria”, afirmó el médico.
No obstante, el especialista aclaró que una cirugía exitosa no garantiza que la lesión no vuelva a aparecer si el paciente mantiene los hábitos que provocaron el problema.
“De nada sirve hacer una cirugía que quede muy bien si el paciente regresa seis meses después con otro pólipo porque no corrigió las causas que lo llevaron hasta ahí”, expresó.
Rosario concluyó con un llamado a reconocer la voz como una herramienta fundamental de comunicación y a no esperar hasta perderla o desarrollar una lesión grave para comenzar a cuidarla.
Sobre el programa Bienestar al Día
Bienestar al Día es el programa de televisión del Hospital Metropolitano de Santiago (HOMS), orientado a informar y educar a la población en temas de salud. Conducido por Yadhira Pimentel, presenta entrevistas con especialistas y contenidos basados en evidencia para promover la prevención y una cultura de bienestar.
El programa se transmite los sábados a las 11:00 a. m., con retransmisiones a las 2:00 p. m., y de lunes a viernes a las 10:30 a. m., por CDN canal 37.
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